Por Jonathan Eslui
De la mano de la primera actriz Rosa María Bianchi, el director José Esteban Pavlovich presenta 1974, un viaje hacia el silencio y la ausencia que forma parte de la Competencia Iberoamericana de Cortometraje dentro del 41 Festival Internacional de Cine en Guadalajara.
La historia de 1974 se sitúa en el ocaso de la vida de Aurelia, quien regresa al deteriorado hotel junto al mar donde solía vacacionar con su familia en la década de los 70. Medio siglo después, los pasillos solitarios, la inquietante orilla del mar y una alberca vacía se convierten en el escenario donde finalmente debe enfrentarse al eco de su nombre.
En entrevista con Acotación Itinerante, su director explicó cómo surgió esta historia y cómo fue irle dando forma.

Un estado de conciencia que surge desde el aislamiento
“Este corto nace de una imagen de mí flotando en una alberca y viendo mi sombra sobre los azulejos de la alberca, me quedaba ahí flotando, y en un chispazo nacen ciertas ideas. Luego, el guion surge específicamente cuando me da Covid de una navidad a un año nuevo, esa semana que estuve aislado en mi cuarto lo escribí mientras yo veía desde el balcón la alberca vacía de mi abuela, entonces otra vez una imagen de una alberca me pareció muy poderosa. Había una metáfora ahí, algo que necesitaba expresar. Después pasó algo muy curioso porque termino de escribir el guion y al año siguiente me vuelve a dar Covid en las mismas fechas, me vuelvo a aislar y ahí terminé de hacer la segunda reescritura del guion y salió”, compartió.
“Rosa María Bianchi es una de las grandes actrices de su generación en México y yo sabía que definitivamente necesitaba a una actriz con ese peso para este personaje tan complejo que tenía. Un amigo en común nos presenta y le mando el guion, llegamos a una conexión muy interesante y empezamos a hablar mucho del personaje. Es muy profunda, inteligente y curiosa, no le da miedo explorar y se arriesga todavía. Trabajar con ella fue muy grato por el aprendizaje que me llevé y cuando vio el cortometraje terminado le fascinó, me dijo que se sorprendió mucho”, señaló.

La importancia de los silencios y la soledad para esta historia
“El silencio me fascina como contenedor de emociones por cómo podemos llegar a expresar puramente a través del silencio, sin la necesidad de la palabra o la imagen o el sonido. Es un corto muy silencioso a nivel palabra, pero a nivel sonoro es muy rico y pusimos toda la atención para que ese diseño sonoro, ese aparente silencio que se está escuchando, hablara del interior del personaje. El silencio es primordial, ya que es donde la protagonista sufre y recuerda, en el silencio y en la soledad obviamente; también funciona como una metáfora porque a mí me interesa el cine como poesía, trato que no sea solo una historia, sino que además, más allá de eso, pueda simbolizar más e ir a profundidad. Y la soledad es el otro gran tema del que trata esta obra, la protagonista es la única huésped en el hotel y este es un espacio casi subjetivo donde la memoria se vuelve algo físico”, contó.
Un hotel que se convierte en un personaje más
“Filmamos en Guaymas, Sonora, en un hotel muy emblemático de los años treinta, donde pasaron cantidad de leyendas, desde María Félix hasta Jean Jackman o Liza Minnelli y John Wayne en los bares de ese hotel. Es un lugar muy magnético e interesante, lleno de recuerdos y fantasmas del pasado”, dijo.
“Algo interesante es que más que influencias cinematográficas, para esta obra en específico tuve más influencias en lo visual de pintores. La estética del presente donde suceden las cosas luce antigua, sucia, granulada y descolorida, mientras que al pasado se le dio una estética contemporánea con más contrastes, más color, menos grano y una imagen más digitalizada; para mí el pasado sigue sucediendo en el presente, de eso habla la obra también, ese pasado está coexistiendo con el presente, pero el pasado está más presente que el presente y eso es a lo que quería llegar con esta estética”, reveló.
“Conocí a José Luis Alcaine, el cinefotógrafo de cabecera de Almodóvar e hice amistad con él en un festival, es uno de los grandes fotógrafos del cine español y en cierta forma fue mi asesor para lo visual durante el proceso, yo le mandaba fotos de las locaciones y él me iba diciendo cosas”, finalizó.
