Este lunes, la Cineteca Nacional tuvo una función especial de El Agente Secreto con la presencia del director Kleber Mendonça Filho, el actor Wagner Moura y la productora Emilie Lesclaux. Al final de la proyección, el público mexicano pudo conversar con el equipo de la cinta sobre el cine como un acto político, el archivo cultural y el proceso creativo detrás de la película.
En pleno contexto de temporada de premios, la película llega a México con nominaciones a los Golden Globes en Mejor Película Drama, Mejor Película y Mejor Actor Drama, marcando un hecho histórico: Wagner Moura es el primer actor brasileño nominado en esa categoría.

La memoria como herida abierta
Uno de los temas principales de la conversación fue la lucha de los jóvenes por recuperar la memoria de un Brasil marcado por aquellas heridas que la dictadura quiso borrar:
“Pienso que es una película sobre la memoria, pero también sobre la ausencia de la memoria, que es un problema gigantesco en Brasil. Un país que tuvo partes de su memoria como robadas. En el año 79 tuvimos la Ley de la Amnistía, que básicamente perdonó a torturadores y gente que hizo cosas terribles bajo la dictadura”.
“Me parece muy bonito que al personaje joven de Flavia le interese la memoria, es un momento en que Brasil parece estar arreglándose, es el momento en el que enviamos a la cárcel por primera vez, a gente que peleó contra la democracia”, dijo Wagner Moura”
La cultura como huella del tiempo
Por su parte, Mendonça Filho señaló que la memoria también se presenta de manera física dentro de la película, a través de la música, los periódicos, e incluso el mismo cine.
“Yo creo que la cultura es parte de nuestras vidas, la literatura, la prensa, el cine, la música y para mí es muy natural escribir un guión con muchas referencias de la cultura. Creo que la cultura marca el tiempo de una forma muy natural. Las fotografías son la apertura de la película”, dijo.

En este sentido, Wagner Moura, señaló que la ambientación, el vestuario y los props funcionaron como detonadores para conectarlo con sus recuerdos personales y del personaje.
“Una de las cosas que me gusta mucho de la película de Kleber es que siempre trae una cosa de memoria, como si uno estuviera abriendo un álbum de fotografías antiguas. Incluso cuando hace películas que no pasan en el pasado. Aquarius, por ejemplo, me provocó mucho ese sentimiento de familiaridad”, explicó.
“Cuando uno se pone una camisa, me acuerdo de cuando mi papá usaba una camisa que abría unos botones así. Cuando ves ese tipo de teléfono —en Brasil lo llamamos orellón— también te trae recuerdos. Todo ese material te lleva para dentro de la historia”, dijo.
Finalmente, sobre las tres nominaciones a los Golden Globes, la productora Emilie Lesclaux reveló que se enteró cinco horas después del anuncio ya que iba en un vuelo. Pero el momento más emotivo de la noche fue recordar que Wagner Moura es el primer actor brasieño nominado a esta categoría.
