Sarah Kinsley revela cómo una escena de Queer, de Luca Guadagnino, inspiró “Lonely Touch”, además de reflexionar sobre el deseo, la impermanencia y el proceso creativo detrás de Fleeting.
Por Miguel Vázquez
Una escena de Queer, la película de Luca Guadagnino, se quedó rondando la mente de Sarah Kinsley durante días. Tanto, que apenas 48 horas después de verla escribió “Lonely Touch“, uno de los sencillos de Fleeting, su más reciente EP.
A punto de regresar a la Ciudad de México para ofrecer su primer concierto en solitario, la cantante y productora neoyorquina conversó con Acotación Itinerante sobre la evolución de su sonido, la influencia del cine en su proceso creativo, el papel de la intuición en la producción musical y los recuerdos que conserva de su paso por el Corona Capital en 2025.
En la conversación, Kinsley también habló sobre la impermanencia que atraviesa Fleeting, la búsqueda de nuevas posibilidades creativas y la forma en que una película puede convertirse en el motor para construir una canción.

Capturar aquello que desaparece
Después de presentar Escaper en 2024, Sarah Kinsley encontró en Fleeting una oportunidad para explorar nuevos territorios sonoros. La artista explicó que durante ese periodo se sintió especialmente atraída por los sintetizadores y por los sonidos digitales de los años ochenta, influencias que terminaron marcando la identidad del EP.
Pero más allá del cambio sonoro, Fleeting nació de una necesidad emocional. Kinsley quería capturar experiencias que, aunque breves, dejaban una huella.
“Podía vivir una experiencia con algo o con alguien que duraba dos semanas o dos meses, y aun así seguir sintiendo la misma clase de desamor, deseo o nostalgia”, explica.
La artista describe el proceso como un intento de conservar emociones destinadas a desaparecer. “Estaba tratando de capturar esa sensación, casi como si pudiera guardarla en una botella”.
Una nueva etapa llena de posibilidades
Para Kinsley, Fleeting también representa el inicio de una nueva etapa creativa. Aunque todavía no tiene claro cuál será el siguiente paso en su carrera, reconoce que el EP le permitió experimentar con nuevas ideas y ganar confianza en su trabajo.
“Todavía no estoy segura de hacia dónde quiero ir después, pero siento que este EP abrió la puerta a muchas posibilidades”, señala.
Lejos de ver esa incertidumbre como algo negativo, la cantante la abraza como parte natural de su evolución artística. Actualmente se encuentra escuchando música muy diversa mientras busca el sonido que definirá su siguiente capítulo.
“Me entusiasma descubrir cuál será mi próximo sonido porque todavía no lo sé. He estado escuchando muchísima música diferente y poco a poco voy reencontrándome en esos sonidos”, dijo.

La influencia inesperada de Queer
El cine también desempeñó un papel importante durante la creación de Fleeting. Al ser cuestionada sobre si alguna película la acompañó durante el proceso creativo de su nuevo EP, de inmediato mencionó Queer, la adaptación de Luca Guadagnino basada en la obra de William S. Burroughs.
“Vi una película, no sé si la viste, llamada Queer, de Luca Guadagnino. Para mí fue una película muy inquietante, aunque también profundamente conmovedora. Hubo una escena en particular que no me dejó dormir. No tenía pesadillas exactamente, pero soñaba con ser uno de los personajes. Me impactó muchísimo. Creo que es lo más cerca que he estado de que una canción nazca a partir de un sueño”, recordó.
La influencia fue aún más directa de lo que podría imaginarse. Según la cantante, la experiencia de ver la película terminó convirtiéndose en el impulso creativo detrás de “Lonely Touch”.
“La vi y literalmente escribí ‘Lonely Touch’ apenas dos días después de verla”, afirmó.
Kinsley señala especialmente una de las secuencias en donde los protagonistas tienen un viaje de ayahuasca como uno de los momentos que más la marcaron. Más allá de las imágenes, lo que la conmovió fue la intensidad emocional de los personajes.
“Me conmovió muchísimo y, siendo sincera, también me perturbó bastante. Es una película muy hermosa, pero algunas escenas son realmente aterradoras. No sé si recuerdas los escorpiones o las escenas hermosas en Cuba. Pero la secuencia en la que toman ayahuasca en el bosque y están sentados juntos, con las manos dentro del cuerpo del otro… Esa escena me impactó muchísimo. Sin embargo, el deseo que sienten esos personajes era tan intenso que me recordó a mis propias experiencias. Creo que encendió algo dentro de mí porque estaba viendo una representación de mi propia obsesión con el deseo de una manera que nunca había visto antes. Esa escena en particular fue muy conmovedora. Y sí, esa película me dejó muy impresionada durante mucho tiempo”, dijo.
La intuición como brújula creativa
Además de escribir e interpretar sus canciones, Kinsley participa activamente en la producción de su música. Esa experiencia le a confiar en su intuición.
Para ella, la creación artística está construida a partir de decisiones constantes, muchas veces difíciles de racionalizar.
“Si tu intuición te está diciendo que algo no funciona, generalmente es una señal de que no está bien”, explica.
La cantante considera que esa voz interior no solo resulta esencial para la música, sino también para la vida cotidiana. Ignorarla, asegura, puede convertirse en un error.
“Mi intuición me ha guiado mucho durante el proceso creativo. Cuando estoy trabajando en algo y siento que hay algo que no encaja, que me molesta y no puedo dejar de pensar en ello, sé que necesito cambiarlo.
Ignorar esa sensación puede ser peligroso. Pero creo que esto también aplica a la vida en general, no solo a la música.
Es muy importante seguir esa voz invisible que llevamos dentro. Como productora, mi música se ha beneficiado enormemente de intentar mirar hacia adentro y descubrir qué necesito o qué quiero expresar”.
El recuerdo de México y el próximo encuentro con sus fans
Kinsley también guarda recuerdos especiales de sus visitas a México. Entre ellos destaca su participación en Corona Capital en 2025, donde quedó sorprendida por la energía del público mexicano incluso antes de subir al escenario.
“Cinco minutos antes de subir al escenario la gente empezó a corear mi nombre una y otra vez. Casi sonaba como una canción”, recuerda.
Ahora, con un concierto propio en puerta el próximo 20 de agosto en Foro Indie Rocks!, la artista espera ofrecer una experiencia distinta a la de un festival. Su intención es presentar un espectáculo que combine la emoción y la energía de sus giras recientes con un ambiente más íntimo y cercano.
“Quiero ofrecer la experiencia completa: intensa, emocionante y especial. Me gustaría que fuera algo memorable. Quiero que la gente me conozca más allá de la música”.
Mientras continúa explorando nuevas posibilidades creativas, Sarah Kinsley parece haber encontrado en Fleeting un espacio para reflexionar sobre todo aquello que desaparece demasiado rápido: relaciones, emociones, deseos y momentos irrepetibles. Y aunque todavía no sabe exactamente cuál será el siguiente paso de su carrera, hay algo que tiene claro: seguirá confiando en esa intuición que, hasta ahora, ha guiado cada una de sus decisiones artísticas.

