Por Miguel Vázquez
Desde que irrumpieron en la escena post-punk británica con Songs of Praise (2018), Shame se ha consolidado como una de las bandas más intensas y electrizantes de su generación. Sin embargo, para Charlie Steen, vocalista del grupo, el crecimiento internacional y los escenarios cada vez más grandes no han cambiado la esencia de la banda.
“Creo que ahora somos mejores en nuestro oficio, en la interpretación y en la música, pero seguimos siendo los mismos chicos que están felices de poder hacer esto”, comenta en entrevista con Acotación Itinerante.
La agrupación originaria de Brixton, al sur de Londres, se prepara para volver a la Ciudad de México como parte de la gira de promoción de Cutthroat, su más reciente álbum de estudio, lanzado a través de Dead Oceans y producido por John Congleton. El disco representa un nuevo paso en la evolución de una banda que se ha negado a quedarse quieta.
Un disco que expande los límites de Shame
A lo largo de su carrera, Shame ha construido una reputación gracias a su energía explosiva y sus guitarras abrasivas, sin embargo, Cutthroat muestra a una banda dispuesta a explorar nuevos territorios sin abandonar aquello que la hizo destacar.
El álbum incorpora nuevas texturas sonoras, al tiempo que conserva la crudeza que ha caracterizado al grupo desde sus primeros años. Grabado en Salvation Studios, en Brighton, el material también se perfila como uno de los trabajos más optimistas de su trayectoria.
Aunque la banda ha evolucionado musicalmente, Steen asegura que todavía intenta preservar las emociones que dieron origen al proyecto.
“Quiero mantener la energía que Shame tenía al principio. La inseguridad, la arrogancia, la confusión y también la alegría de todo aquello”, explica. “La diferencia es que entonces todo era mucho más inocente. Tocábamos muchos conciertos, pero nunca imaginamos que terminaríamos tocando en México, Colombia, Tokio o cualquiera de los lugares a los que hemos llegado”.
El caos como parte del espectáculo
Si algo distingue a Shame de muchas otras bandas contemporáneas es la intensidad de sus presentaciones en vivo. Sus conciertos suelen sentirse impredecibles, al borde del descontrol, una característica que se ha convertido en parte fundamental de su identidad.
Mientras algunas agrupaciones buscan controlar cada detalle de sus shows, Shame apuesta por dejarse llevar por lo inesperado.
“Es muy importante. De lo contrario, todo se vuelve aburrido. Se vuelve predecible”, afirma Steen.
Esa filosofía parece acompañar cada una de sus actuaciones. Después de más de una década tocando juntos, todavía encuentran momentos capaces de sorprenderlos sobre el escenario.
Recientemente, durante una presentación en Tokio, el vocalista quedó impactado al escuchar a cientos de personas cantar las canciones de la banda a pesar de la barrera del idioma.
“Nunca deja de sorprenderme que puedas viajar por el mundo y descubrir que tu música significa algo para un completo desconocido, alguien que habla otro idioma y viene de una cultura totalmente diferente”.
Una máscara de lucha libre y uno de sus conciertos favoritos
México ocupa un lugar especial dentro de los recuerdos de Shame. Cuando se le preguntó por alguna anécdota de sus visitas anteriores al país, Steen no dudó en recordar su concierto previo en Foro Indie Rocks en 2023 en donde portó una máscara de lucha libre.
“Me regalaron una máscara de lucha libre mexicana y pude usarla sobre el escenario. El público estaba completamente loco. Hacía un calor infernal y yo llevaba unos bóxers dorados. Fue uno de mis conciertos favoritos que hemos dado”.
La anécdota resume bastante bien lo que ocurre cada vez que shame toca en la CDMX, surge una mezcla de energía y caos que termina arrastrando al público hacia una especie de catarsis colectiva.
Listos para volver a la Ciudad de México
Ahora, Shame regresará a la capital mexicana para ofrecer un único concierto como parte de su gira latinoamericana. La cita será el próximo 19 de junio en House of Vans CDMX, donde compartirán escenario con Cosas Ilegales y The Shelter.
Para Steen, además de reencontrarse con el público mexicano, existe otro motivo de emoción, tocar por primera vez en el recinto.
“Estoy muy emocionado. Nunca hemos tocado ahí antes, así que tengo muchas ganas de conocer el lugar, tocar ahí y volver a estar en la Ciudad de México”.
Con Cutthroat, Shame demuestra que su música continúa evolucionando sin perder aquello que la convirtió en una de las propuestas más intensas del post-punk actual. Se trata de una banda capaz de abrazar el caos, disfrutar la incertidumbre y convertir cada concierto en algo que ni ellos mismos quieren predecir.

