Scary Movie vuelve para burlarse de todo lo que define nuestra época

Scary Movie regresa con una avalancha de referencias a la cultura pop, la política, las redes sociales y el cine de terror contemporáneo

Por Miguel Vázquez

Puntuación: 3 de 5.

Si algo tiene clara la nueva película de Scary Movie es que, como sus antecesoras, no pretende ser más que una lluvia constante de burlas hacia todo lo que forma parte de nuestra cultura actual.

La cinta vuelve a hacer parodia de las películas de terror más populares de los últimos años. Desde La Sustancia hasta It Follows, pasando por Sinners, M3GAN y otras producciones recientes, prácticamente nada se salva de aparecer en pantalla. Sin embargo, el verdadero objetivo de la película va mucho más allá del cine. También se mofa de los influencers, el lenguaje inclusivo, el racismo, las políticas migratorias de Estados Unidos, el asalto al Capitolio, el movimiento #MeToo, el COVID-19, la comunidad LGBT+, el uso de drogas, la religión y cualquier otro tema que haya ocupado titulares o provocado discusiones en redes sociales durante la última década.

Y la verdad es que buena parte de esos chistes funcionan. Cuando la película encuentra el ritmo adecuado consigue provocar buenas carcajadas, aunque también hay momentos en los que fuerza demasiado la broma y el humor termina perdiendo fuerza; algunos segmentos incluso terminan provocando más “cringe” que risa.

No obstante, uno de sus mayores aciertos es la forma en que rompe constantemente la cuarta pared para burlarse de sí misma, de sus personajes y de la propia existencia de la franquicia. La película es plenamente consciente de que llega más de una década después de la última entrega y aprovecha esa condición para convertirla en parte del chiste.

Esa actitud le permite desprenderse de cualquier pretensión y asumir sin complejos que su único objetivo es provocar reacciones. Se autoproclama una especie de “comedia elevada”, aunque en realidad encuentra su mejor versión cuando abraza el absurdo y se dedica a incomodar, ofender o hacer reír por igual a cualquier espectador que se cruce en su camino.

Scary Movie / Paramount Pictures

¿De qué trata Scary Movie?

La historia, por otro lado, es casi lo de menos. Cindy Campbell (Anna Faris) regresa para enfrentarse una vez más a Ghostface, quien vuelve a cruzarse en el camino de los personajes clásicos de la saga: Brenda Meeks (Regina Hall), Shorty Meeks (Marlon Wayans) y Ray Wilkins (Shawn Wayans).

Ahora Cindy es madre de Sara (Olivia Rose Keegan) y Tuesday (Savannah Lee Nassif), dos jóvenes que inevitablemente terminan atrapadas en la nueva ola de asesinatos. A ellas se suma Jack (Cameron Robert Stock), novio de Sara y principal sospechoso detrás de la máscara de Ghostface.

Si bien la fórmula tradicional indicaría que estos personajes están destinados a convertirse en los nuevos protagonistas de la franquicia, Scary Movie deja claro que no tiene ninguna intención de ceder el protagonismo. De hecho, uno de los chistes más recurrentes gira precisamente en torno a esa idea. Sara está convencida de que es el nuevo objetivo del asesino y que la historia gira alrededor de ella, pero Cindy no tarda en recordarle cuál es su verdadero lugar dentro de la saga: Ghostface no la persigue a ella, la persigue para llegar a Cindy.

Anna Faris y compañía siguen siendo el alma de Scary Movie

Más allá de la trama y las referencias, lo que más destaca de la película sigue siendo su elenco principal. Aunque introduce nuevos personajes, Scary Movie sabe que el público viene a reencontrarse con Cindy, Brenda, Shorty y Ray.

La química entre los cuatro sigue siendo tan natural que varios de los mejores momentos de la cinta nacen simplemente de verlos interactuar nuevamente. Más que la nostalgia, es esa dinámica la que termina sosteniendo la película cuando algunos chistes no aterrizan por completo.

Scary Movie / Paramount Pictures

Cuando el absurdo funciona

No todas las referencias tienen la misma fortuna. Algunas apariciones de películas recientes parecen depender de que el espectador reconozca el material original, pero cuando Scary Movie desarrolla una idea absurda hasta sus últimas consecuencias encuentra sus momentos más inspirados.

Uno de los ejemplos más divertidos es la parodia a KPop Demon Hunters, que transforma uno de sus números musicales en una delirante canción sobre estar drogado. Es una secuencia completamente ridícula, exagerada y sin ninguna necesidad narrativa, pero precisamente por eso encaja tan bien con el espíritu de la franquicia.

Otro de los aspectos más divertidos de la película es la forma en que dirige parte de sus ataques hacia la propia industria del entretenimiento. Además de burlarse de las tendencias culturales del momento, Scary Movie encuentra varios de sus mejores chistes cuando apunta directamente a Hollywood, a la obsesión por los premios.

Uno de los chistes más efectivos gira alrededor de Demi Moore y su derrota en los Oscar por La Sustancia. La película aprovecha la ocasión para bromear con la idea de que las cintas de terror simplemente no ganan premios de la Academia, y usan a la actriz como su cruel ejemplo.

Scary Movie / Paramount Pictures

¿Vale la pena el regreso de Scary Movie?

Al final, Scary Movie entiende perfectamente qué tipo de película es. Su apuesta consiste en recuperar el humor irreverente que hizo famosa a la saga y lanzarlo contra prácticamente cualquier tema que forme parte de la conversación pública actual.

No todas las bromas se sienten efectivas y algunos segmentos se sienten incluso forzados, pero cuando encuentra el equilibrio entre el absurdo, la autoconsciencia y la química de su elenco original, la película logra recordar por qué esta franquicia llegó a convertirse en una de las parodias más populares de los años 2000.

Sin embargo, esa misma dependencia de la cultura popular también juega en su contra. Gran parte de su humor está construido alrededor de polémicas recientes, celebridades, movimientos sociales y tendencias que hoy resultan perfectamente reconocibles para el público. El problema es que este tipo de referencias suelen tener una fecha de caducidad muy corta. Basta mirar las primeras entregas de la saga: varios de los chistes que provocaron carcajadas hace más de dos décadas han perdido parte de su fuerza porque pertenecían a una conversación cultural muy específica de su tiempo.

Es probable que algo similar ocurra con esta nueva entrega. Algunas bromas sobrevivirán gracias a lo absurdo de las situaciones y al carisma de sus personajes, pero otras dependerán demasiado de que el espectador recuerde qué temas dominaban las redes sociales y los titulares en 2026.

Más de veinte años después de su debut, Scary Movie sigue siendo una colección de chistes disparados en todas direcciones con la esperanza de que algunos den en el blanco. Esta vez no todos lo hacen, pero los suficientes sí como para justificar su regreso.

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