Por Michi Manfredini y Melissa Martínez
Aunque Un Final Diferente (Another End) se encuentra dentro del género de ciencia ficción, su director, Piero Messina, insiste en que la película no nació con la idea mostrar un mundo futurista, sino como una exploración del amor, el duelo y la imposibilidad de aceptar una pérdida.
En entrevista con Acotación Itinerante, Messina explicó que la tecnología que atraviesa la historia —un procedimiento capaz de prolongar artificialmente la presencia de una persona fallecida para poder despedirse de ella— fue concebida únicamente como una herramienta narrativa.
“Yo nunca quise hacer una película de ciencia ficción, no era mi intención. Empecé con la intención de hablar del amor, de lo que yo pienso sobre el amor, de lo que no sé sobre el amor.
Y usé la ciencia ficción como un instrumento, como una herramienta que me permitiera tener un nuevo punto de vista para explorar ese sentimiento, esa emoción. Gracias a la ciencia ficción empecé a separar de una manera realmente brutal el cuerpo y la conciencia, y a partir de ahí explorar qué significa amar a alguien después de esa separación”.

A partir de esa premisa, el siguiente reto fue construir un universo de ciencia ficción que no resultara ajeno pero que tampoco se valiera de naves espaciales o mundos alternos. Messina explicó que desde el inicio tuvo claro que el mundo de Another End debía sentirse cercano, un futuro inmediato donde la tecnología no dominara el relato ni creara distancia con el espectador.
“Para mí estaba claro que necesitábamos un mundo donde fuera creíble que esta tecnología existiera, pero al mismo tiempo necesitábamos un mundo cotidiano, un mundo que el público sintiera como cercano. No quería crear una distancia con el espectador, no quería naves espaciales ni nada por el estilo”.

Another End se pregunta si evitar el dolor —o posponerlo— realmente ayuda a sanar. La tecnología que permite “regresar” a los muertos le da a los personajes una oportunidad para cerrar un ciclo y despedirse de sus seres queridos.
En palabras del director, el actor mexicano Gael García Bernal fue su primera opción para protagonizar la cinta, ya que necesitaba a alguien capaz de aportar vida y calidez a una historia en la que el dolor, la ausencia y el luto están tan presentes. Requería un actor cuya energía rompiera la rigidez del relato y permitiera que las emociones se impusieran sobre lo tecnológico.
“Pensé en Gael como referencia desde el inicio, porque para mí él está lleno de vida, tiene un desorden hermoso, y gracias a su interpretación la película se fue convirtiendo poco a poco en lo que yo había imaginado. Este es un filme que habla de sentimientos, no de tecnología. Recuerdo que cuando lo vi a él con Renate Reinsve, en la primera lectura por videollamada, después de unos diez minutos pensé: ‘Listo, la película ya está hecha’. Solo tenía que seguirlos a ellos. Todo era real, no había nada artificial entre nosotros. Esa fue mi razón”.

De cara al estreno de Another End en México el próximo 11 de diciembre, Messina reconoce que el regreso a la película ocurre desde un lugar distinto. El director admite que volver a hablar de ella implica revisitar una etapa ya cerrada de su vida, pero también reencontrarse con ella.
“Estoy muy feliz de que se estrene allí. Hablé con Gael hace unos días y estamos como diciendo ‘break a leg’, con mucha curiosidad. Para mí es extraño, porque la película se estrenó hace dos años, es algo del pasado de mi vida. Es bonito y extraño al mismo tiempo. Hablar ahora de la película me obliga a recordar. Pero estoy muy contento porque es una película que rodamos hace tres años y sabemos que, gracias al elenco y al lenguaje, tendrá un recorrido lento, pero constante. A veces la película reaparece en otro país y, gracias a entrevistas como esta, vuelvo a conectar con ella. Espero que les guste”.
¿De qué trata Un Final Diferente?
Another End sigue a Sal (Gael García Bernal), un hombre atravesado por el duelo tras la muerte de Zoe (Renate Reinsve), el amor de su vida. Incapaz de avanzar, acepta someterse a un procedimiento experimental que le permite reencontrarse con ella a través de una tecnología diseñada para facilitar la despedida.
