Por Jonathan Eslui
¿Qué pasa cuando juntas en la misma historia a una monja cuyos sueños suceden posteriormente, peregrinos que quieren bendecir un santo y son bastante pecadores, un militar que se niega a hacer lo que le dicen y una mujer adinerada que se cuestiona si es una buena persona? La respuesta está en Oca, película mexicana que este año tuvo su estreno en México siendo parte de la Selección Oficial en Competencia del Festival Internacional de Cine en Guadalajara FICG.
Con su original historia y un desfile de personajes tan peculiares como realistas, esta película nos entrega interesantes puntos de vista sobre la fe y hasta dónde puede llevarnos esta, para bien y para mal. Es curioso ver lo que las personas pueden llegar a hacer al entregarse a la fe de manera ciega y muchas veces sin medir las consecuencias de sus acciones, esto es explorado con un toque de humor negro que nos ayuda a hacer un cierto análisis de las conductas humanas en circunstancias poco comunes.
En entrevista con Acotación Itinerante, la directora Karla Badillo habló del viaje poético y místico de los personajes que protagonizan su cinta.

Las imágenes que inspiran la creación
“Me gusta trabajar con imágenes muy concretas, tuve un sueño en el que estaba la imagen de una monja y ese fue el detonante, al querer encontrarle un significado a esa imagen solo la conecté con mi formación religiosa”, confesó.
La siguiente imagen que le inspiró fue la del tablero del Juego de la Oca y al buscar su significado encontró algo muy interesante que le ayudó a darle forma a su historia.
“Tomé el tablero como una guía para escribir el guion y desde un momento muy temprano le conté la idea de una estructura no estructurada a mi productora, eso se conectaba con ciertas emociones y así se dio el primer acercamiento a la historia”, recordó.

La fe como hilo conductor
“Para mí la fe se trata de un constructo heredado de Europa, es un pensamiento que ha trascendido en importancias distintas y me parece que al igual que otros conceptos está determinada por el nivel socioeconómico de la gente y me interesaba mucho poder retratar esto en mi película, lo sentía como un concepto que podía unir personajes a pesar de sus diferencias”, señaló.
“Luego de ver la película terminada me parecía que a la gente le podía llamar mucho la atención su historia, también me parecía que lograba crear cierta atmósfera que se podía apreciar siendo distinta y abrazadora en todas las capas, creo que tiene un halo atmosférico que puede sentirse como toda una experiencia en el cine”, mencionó.
