“Es un personaje repulsivo, pero entrañable”: Daniel Castro Zimbrón habla sobre Tus dos muertos

El director mexicano habló con Acotación Itinerante sobre el reto de adaptar la novela de Jorge Alberto Gudiño Hernández, la construcción de Cipriano Zuzunaga y los elementos oníricos que incorporó a una historia que llegará a salas de cine el próximo 20 de agosto.

Por Miguel Vázquez

Adaptar una novela al cine no significa trasladar cada página a la pantalla. Para Daniel Castro Zimbrón, director de Tus dos muertos, implicó desprenderse del texto original para hacer suya la historia de Jorge Alberto Gudiño Hernández y construir, a partir de ella, un universo cinematográfico propio.

La película, que llegará a salas mexicanas el próximo 20 de agosto de la mano de Somos Piano, sigue a Cipriano Zuzunaga, un policía judicial venido a menos que encuentra una oportunidad para salir de su decadencia cuando recibe el encargo de investigar el secuestro del hijo no reconocido de un poderoso político.

Pero la investigación criminal es apenas una parte de la historia. A lo largo de sus pesquisas, Zuzunaga se ve obligado a enfrentarse a sí mismo, a sus miedos, sus recuerdos y a la violencia del sistema, hasta un punto en el que resulta difícil separar la realidad de aquello que ocurre dentro de la cabeza del protagonista.

En entrevista con Acotación Itinerante, Castro Zimbrón explicó que desde el inicio asumió que su película tendría que separarse de la obra literaria. Una idea que encontró también en Esculpir el tiempo, de Andréi Tarkovski, una de sus principales referencias para entender el cine.

La cuestión [es] que el cine y la literatura son lenguajes distintos, ¿no? Que para adaptar un texto tienes que pasarlo por el filtro de tu propia experiencia y después jugar con eso. Entonces yo era consciente que la película iba a ser una obra y la novela iba a ser algo totalmente distinto”, explicó el realizador.

Tus dos muertos / Somos Piano

De la mente de Zuzunaga a las imágenes

Uno de los principales obstáculos estaba en el propio lenguaje de la novela. El lector permanece buena parte del tiempo dentro de la mente de Zuzunaga, algo que no podía reproducirse de la misma manera en pantalla.

Castro Zimbrón decidió entonces desarrollar nuevas escenas y ampliar elementos que le permitieran construir su propia interpretación del personaje.

Pues es que no tiene que quedar lo que era novela, tiene que quedar lo que yo creo que para mí es, lo que para mí me movió de esta novela”, recordó sobre el proceso.

El objetivo era encontrar una manera cinematográfica de entrar en la cabeza de Zuzunaga y, al mismo tiempo, construir un universo que pudiera reconocer como suyo.

De ahí surgió una de las diferencias importantes respecto al libro: los sueños y el componente fantástico que acompaña al protagonista.

Aunque la novela contiene un recuerdo que sirvió como punto de partida, el director decidió llevarlo mucho más lejos hasta construir el mundo onírico de la película.

“Para mí los sueños son la metáfora del quehacer cinematográfico, es el sueño lo que estoy haciendo yo. Yo a través del cine estoy retratando mis sueños. Entonces, ¿Cómo lo puedo hacer de manera literal, verdad? O sea, literalmente estoy retratando sueños, entonces vamos a poner los sueños”, señaló.

Los fantasmas de Tus dos muertos, por tanto, no responden únicamente a las convenciones del terror. Funcionan también como una forma de materializar los miedos y conflictos que Zuzunaga carga consigo.

Tus dos muertos / Somos Piano

¿Cómo lograr que el público acompañe a un personaje repulsivo?

Zuzunaga está lejos del policía heroico tradicional. Es un hombre decadente, contradictorio y capaz de cometer acciones cuestionables. Sin embargo, Castro Zimbrón encontró precisamente ahí uno de los mayores atractivos de la novela.

La novela finalmente me deja con un personaje que a pesar de ser repulsivo es entrañable”, explicó.

En lugar de eliminar esas contradicciones, la película busca descubrir qué permanece debajo de ellas.

Toda esta oscuridad que podemos traer adentro,viene de un lugar y que atrás de todas estas capas […] sí hay una humanidad”, sostuvo el cineasta, quien reconoce que uno de los principales desafíos era conseguir que el espectador quisiera permanecer junto a Zuzunaga pese a todo: “Ese era el reto, ¿Cómo hacer que un espectador pueda acompañar a un personaje repulsivo?”.

Zuzunaga puede resultar desagradable, pero detrás de su comportamiento todavía existe el impulso de intentar hacer lo correcto.

El café también cuenta quién es Zuzunaga

Dentro de esa decadencia hay pequeños detalles que contradicen la imagen inicial del protagonista. Zuzunaga conserva un gusto particular por el buen café, escucha jazz y posee una sensibilidad que difícilmente corresponde con el hombre rudo que intenta proyectar.

El café proviene de la novela y fue uno de los elementos que Castro Zimbrón decidió conservar. Sin embargo, en la película también le permitió profundizar en el personaje.

Esto a mí me llevó a desarrollar esa sensibilidad que tiene Susunaga, no solo en su gusto por el buen café, sino por su propia sensibilidad como ser humano. Hasta por eso lo pongo a dibujar […] es un personaje muy sensible, le gusta el jazz, parece un bicho raro dentro de este universo, pero es mi forma de decir que todos somos bichos raros,» explicó.

Para el director, esa contradicción también habla de las máscaras con las que las personas se presentan frente a los demás: detrás de esa primera imagen de hombres fuertes y territoriales puede existir todo un universo que permanece escondido.

Tus dos muertos / Somos Piano

Convertirse en padre también cambió su manera de hacer cine

Tus dos muertos también representa un cambio respecto a los trabajos anteriores (Táu, 2012) y (Las Tinieblas, 2016), de Castro Zimbrón. Si antes había construido películas concentradas en pocos personajes y espacios reducidos, esta vez tuvo que enfrentarse a numerosas locaciones y un reparto mucho más amplio.

La transformación, sin embargo, no fue únicamente profesional.

Entre su película anterior y este proyecto, Daniel Castro Zimbrón se convirtió en padre.

Eso me hace ver la vida desde no desde el lugar del hijo, sino ahora desde el lugar del papá. Entonces, ese simple hecho transforma mi visión del mundo”, explicó.

Por eso considera que en Tus dos muertos todavía puede reconocerse el estilo que ha construido durante su trayectoria, pero también una nueva etapa personal y cinematográfica.

Ahora la película se encontrará con espectadores fuera del circuito de festivales. Para Castro Zimbrón, tener esa posibilidad de estrenar en salas de cines ya representa un privilegio.

Me siento afortunado con la vida de que me permita mostrar mi trabajo y mostrar lo que yo hago y que pueda llegar a gente que no me conoce, que no sabe nada de mí, que les pueda hablar la película de distintas maneras”, afirmó.

El resto, reconoce, ya no está en sus manos.

La película tendrá la vida que tenga que tener, generará lo que tenga que generar, pero ya estar en este lugar es […] para mí nada más el agradecimiento”.

Tus dos muertos llegará a salas de cine en México el próximo 20 de agosto, distribuida por Somos Piano.

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