La nueva película de Guy Ritchie apuesta por mercenarios, robos millonarios y operaciones clandestinas en una historia que convierte la planeación y el caos en su mayor fortaleza.
Miguel Vázquez
En la Zona Gris tiene exactamente todo lo que uno esperaría de una película de Guy Ritchie. Acción, diálogos inteligentes y llenos de humor, y un grupo de mercenarios preparados para hacer ver la misión más complicada en un simple juego para niños.
La nueva película del director británico reúne a Henry Cavill, Jake Gyllenhaal y Eiza González en una historia de espionaje, robos millonarios y operaciones clandestinas que mantiene el característico estilo de Ritchie y aún así se siente fresca y renovada.

¿De qué trata In the Grey?
La historia sigue a Rachel (Eiza González) una especialista dedicada a recuperar dinero de multimillonarios que han caído en manos de personas peligrosas. Su nueva misión consiste en recuperar mil millones de dólares que Manny Salazar se niega a pagarle a su empleador.
Para lograrlo, Rachel cuenta con un equipo de mercenarios encabezado por Sid (Henry Cavill) y Bronco (Jake Gyllenhaal), quienes operan constantemente en la “zona gris” que existe entre lo legal y lo criminal. Su trabajo consiste en ejecutar misiones que van desde colocar micrófonos en las oficinas de los aliados de Salazar hasta sabotear las operaciones de sus empresas, siempre desde las sombras.
Mientras ellos se encargan del trabajo sucio, Rachel golpea por la vía legal: obtiene órdenes judiciales, congela cuentas y confisca bienes para ir cerrándole el cerco a su objetivo. La estrategia consiste en presionarlo desde todos los frentes posibles hasta dejarlo sin opciones y obligarlo a negociar para pagar lo que debe.

La estrategia y la planeación son el verdadero corazón de la película
Como es clásico en el cine de Ritchie, sus protagonistas tienen un don para llevar a cabo sus misiones como si estuvieran jugando una partida de ajedrez. Cada uno de ellos es una pieza indispensable y aunque se vean superados en número tienen cada una de las decisiones fríamente calculada.
Uno de los aspectos más interesantes de la película es la forma en que el director se toma el tiempo para mostrar la preparación detrás de cada operación. Antes de que Rachel siquiera llegue a la isla de Salazar, Sid y Bronco ya están analizando todas las rutas posibles para sacarla de ahí en caso de que algo salga mal.
Todavía no saben si las negociaciones terminarán de manera pacífica o si todo explotará en segundos, pero aun así contemplan cada escenario imaginable: escapar en lancha, huir en motocicleta, utilizar una tirolesa o abrirse paso por la fuerza. Todo está previsto.
La película dedica varios momentos a mostrar cómo este grupo de mercenarios estudia rutas, calcula tiempos, revisa armas, prueba vehículos y ensaya posibles maniobras de escape, lo que le da a la película una capa de verosimilitud que pocos filmes de acción consiguen.
En lugar de recurrir al típico héroe que improvisa soluciones imposibles sobre la marcha, aquí los personajes sobreviven porque llevan días preparándose. Son profesionales entrenados para anticiparse al desastre antes de que ocurra, y ese elemento de estrategia termina haciendo que la tensión funcione mucho mejor.
Henry Cavill y Jake Gyllenhaal son lo mejor de la película
Sin lugar a dudas, gran parte de lo que hace funcionar a En la Zona Gris es la química entre Henry Cavill y Jake Gyllenhaal. Ambos logran darle a sus personajes la seriedad que exige un mundo donde cualquier error puede pagarse con la muerte, especialmente cuando se enfrentan a mafias y operaciones clandestinas de alto nivel.
Pero, al mismo tiempo, también aportan el carisma y la soltura necesarias para que la película nunca se vuelva pesada. Sus personajes saben moverse bajo presión, bromear en medio del caos y convertir incluso las conversaciones más simples en momentos entretenidos.
Incluso, la película deja entrever que entre ambos personajes existe un vínculo emocional mucho más cercano de lo habitual. Nunca lo explica directamente ni intenta convertirlo en el centro de la historia, pero sí está presente de forma constante en pequeños gestos o chistes que refuerzan la naturalidad con la que ambos conectan y transmiten esa sensación de confianza y apoyo mutuo.

Eiza González sigue creciendo dentro del cine de acción
Eiza González también consigue destacar dentro de un elenco tan fuerte. Rachel no funciona únicamente como apoyo dentro del equipo; muchas veces es el personaje que realmente mantiene la operación bajo control.
Después de películas como Baby Driver, Ambulance y The Ministry of Ungentlemanly Warfare, la actriz mexicana vuelve a demostrar que encaja perfectamente en este tipo de producciones internacionales.
Una película hecha para disfrutar el caos
Con el característico estilo de Guy Ritchie, En la Zona Gris demuestra que todavía es posible construir buenas historias de acción sin depender por completo de fórmulas predecibles ni de los lugares comunes del género. Sí, desde el inicio queda claro que, tarde o temprano, los protagonistas encontrarán la manera de salir adelante sin importar qué tan complicada se vuelva la situación. Pero el verdadero atractivo de la película nunca está en el resultado, sino en el camino que toma para llegar ahí.
La forma en que se construye la historia, los diálogos cargados de sarcasmo, la presencia de sus protagonistas y la precisión con la que está armada cada escena hacen que la experiencia se sienta fresca casi todo el tiempo. El filme sabe perfectamente el tipo de película que quiere ser y aprovecha cada uno de sus elementos para convertir el caos, la tensión y el humor en algo entretenido y con su propio sello.




