Hafsia Herzi dirige esta película sobre una joven musulmana que explora su sexualidad mientras intenta conciliar sus deseos con las creencias religiosas y las expectativas de su entorno.
Por Irma Duarte
Tras ser premiada con la “Queer Palm” y la “Mejor Actriz” en los Premios Cannes 2025, llega a salas mexicanas “La Pequeña Hermana” (La Petite Dernière). Es la adaptación cinematográfica del libro “La Hija Pequeña”, de Fátima Daas. Tal como la novela, sigue la historia de una joven musulmana que descubre su sexualidad bajo el margen de sus creencias y de su entorno social. La película corre a cargo de Hafsia Herzi, una directora francesa que también es famosa por su actuación en películas como “Cuscús”.
“La Pequeña Hermana” sigue la historia de Fátima, una joven musulmana que vive en las afueras de París y que está cursando su último año de bachillerato. Es en este contexto que descubrimos que ella tiene un grupo de amigos conformado en su mayoría por hombres y una relación secreta con un jóven que pretende comprometerse con ella. Ante la presión y la sospecha de su orientación sexual, Fátima decide explorar en secreto a través de apps de citas y nombres falsos. No es hasta que conoce a Ji-Na, quién también resulta ser su enfermera de asma, que su vida cambia por completo.

La película se centra exclusivamente en el viaje de Fátima de descubrir los límites de su sexualidad. Al estar en un margen religioso, es una travesía bastante contenida, pues tal como la protagonista, nunca cae en el desenfreno total. Si bien, Fátima termina por aceptarse a sí misma, no lo hace abiertamente con su familia, quedando en una aceptación en su mayoría interna. Esto marca una diferencia con películas que lidian con la misma temática, pues difiere de la típica narrativa en la que acaba con una aceptación (o incluso, rechazo) radical y extremadamente pública.
Es entendible que, dado el contexto de Fátima, la obra de Herzi termine por ser una película sumamente mesurada. Sin embargo, esto no quita el hecho que realmente en ningún momento se experimenta un verdadero clímax en la narrativa. No se ahonda en cualquiera de sus múltiples problemáticas lo suficiente como para entender el por qué es que Fátima sufre tanto – y eso que existen un sinfín de temas que podrían haberse entretenido un poco más de tiempo. Se podría argumentar qué esta exploración es más bien sutil, pero realmente no lo es, más bien cae en lo superficial si no es que en lo apresurado.

Ahora bien, algo muy bello que hace Herzi es la imagen que construye de lado de la mano del cinefotógrafo, Jérémie Attard. En todo momento hay una presencia latente del tono azul, que a su vez contrasta con los también abundantes matices naranjas. Es tanta su aparición que a momentos uno pondera el posible significado o si bien, es una discreta referencia a “Blue is the Warmest Color”. Fuera del uso del color, también se hace una composición muy bella – quedando sobre todo en mente el primer y último encuadre de la historia. La historia abre y cierra con Fátima en segundo plano, estando en primero de manera desenfocada una reja, dándonos a entender el encierro en el que nuestro personaje se encuentra (obviamente, siendo al final uno que al menos no alcanza el interior de Fátima).
La película no funciona sin la actuación de Nadia Melliti, quién da vida a la protagonista. Ella, al igual que la gran mayoría del cast, es una actriz sin mucha experiencia profesional. De hecho, esta cinta fue su debut cinematográfico, mismo que terminó por ser triunfante ya que fue galardonada por su trabajo. Lo que ella hace con Fátima, de darle vida y profundidad incluso en la contención es impresionante. Sin duda, si desea seguir en este ámbito, será de los talentos que darán mucho que hablar en un futuro.
“La Pequeña Hermana” termina por ser una suma de sutiles aproximaciones a las distintas problemáticas de la vida de Fátima. Es una historia que refleja la realidad de que cada viaje de descubrimiento es único, recordándonos que cada camino es válido mientras el destino sea encontrar la paz con uno mismo. Sus bellas imágenes y poderosas actuaciones por el nuevo talento de intérpretes franceses, ameritan el verse en la gran pantalla.




