“La comedia es un instrumento quirúrgico para entrar a las almas”: Hugo Catalán y Octavio Hinojosa presentan Sobriedad me estás matando

Sobriedad me estás matando

Desde el humor negro, la película dirigida por Raúl Campos aborda la adicción y la adultez sin condescendencia ni moralina.

No todas las historias sobre adicciones se cuentan desde la miseria. Sobriedad me estás matando, ópera prima del director Raúl Campos decide hacerlo desde la ironía, el conflicto y la incomodidad, apostando por una comedia negra que cuestiona la idea de que estar sobrio es sinónimo de estar bien.

“La historia se originó hablando de mis propias adicciones, mis miedos y mis sueños”, reconoce en entrevista con Acotación Itinerante, Octavio Hinojosa, protagonista del filme e intérprete de Raffi, un hombre cercano a los cuarenta que ha pasado 17 años entrando y saliendo de centros de rehabilitación. La película, escrita por Hinojosa junto a Campos y Félix de Valdivia, nació desde lo personal, pero con la clara decisión de no mirar al adicto desde la lástima.

“No queríamos una mirada condescendiente. Queríamos que fuera un personaje con una falla más, porque los problemas de adicción o de salud mental son un problema más que se puede atender y tratar”, explica.

Sobriedad me estás matando / Cortesía
Sobriedad me estás matando / Cortesía

La comedia como estrategia, no como evasión

Aunque el tema es delicado, Sobriedad me estás matando apuesta por la comedia negra como eje narrativo. Para el equipo, el humor no es una forma de minimizar el problema, sino una manera de hacerlo accesible en un contexto social saturado de malas noticias.

“Creíamos que para tocar un tema tan serio como este, la mejor manera de llegar al público era a través de una comedia”, señala Hinojosa.

Esa idea es compartida por Hugo Catalán, quien interpreta a Simón: “La comedia es un instrumento quirúrgico para entrar a las almas de las personas. Puedes estar hablando de los temas más atroces mientras el público se ríe, se divierte, y al mismo tiempo está entrando un montón de información que después los va a cuestionar”.

Adicción sin sordidez ni morbo

Una de las decisiones más claras del filme es su rechazo a la estética tradicional de las historias sobre consumo. No hay cuerpos degradados ni imágenes diseñadas para incomodar desde lo visual. La apuesta es otra: mostrar a un personaje intentando reconstruirse.

Hinojosa cuenta que esta elección fue confirmada tras una función especial para directores de centros de rehabilitación y personas en recuperación. “Algo que les gustó mucho es que no caemos en la típica película que muestra lo más sórdido de la adicción, sino a un personaje tratando de reconstruir su vida”, explica.

El objetivo era evitar imágenes que pudieran detonar el deseo de consumo. “Queríamos que la película provocara lo contrario, que tuviera un mensaje positivo y de esperanza”, añade.

Sobriedad me estás matando / Cortesía
Sobriedad me estás matando / Cortesía

Raffi: un protagonista difícil de querer

Raffi no busca agradar. Es irónico, conflictivo y, en muchos momentos, profundamente antipático. Interpretarlo implicó un riesgo consciente para Hinojosa, quien confiesa que incluso recibió advertencias sobre el impacto que el personaje podría tener en su carrera.

“Me decían que podía ser un suicidio hacer un personaje con el que la gente no empatizara”, recuerda. La tentación de suavizarlo estuvo presente, pero decidió no ceder. “Lo más difícil fue ser fiel al personaje que habíamos escrito y apostar a que el público iba a entender la herida profunda que tenía y por qué se movía por el mundo de esa manera”.

La película confía en que la empatía no siempre nace del agrado, sino del entendimiento.

Una respuesta al cine y al momento actual

Para Hugo Catalán, Sobriedad me estás matando también funciona como una respuesta al estado del cine nacional. “Es una respuesta a las mismas películas de siempre, con los mismos cast de siempre”, señala, valorando el riesgo de apostar por un elenco distinto y una voz autoral clara.

La película se estrenó el 29 de enero en cines de todo el país, distribuida por Cinépolis Distribución, tras su paso por festivales internacionales. Sus creadores la definen como una historia para quienes se sienten fuera de lugar, para quienes no encajan del todo en la idea de estabilidad que se les impone.

O como resume Hinojosa: “Todo mundo conoce a alguien así… o es esa persona”.

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